Convento de los Padres de Gracia
En 1608,el beato fray Juan Bautista de la Concepción, reformador de la orden trinitaria, eligió un lugar cerca de la Puerta de Plasencia donde existió una antigua ermita dedicada a Nuestra Señora de Gracia, para establecer un convento de la orden, que tomó el nombre de la titular de la ermita.El templo se concluyó en 1686. El volumen del conjunto se aprecia bien desde los muros del Marrubial, pero es la fachada principal, trazada por Sebastián Vidal, la que atrae más fuertemente la atención. Abierta a la plaza de los Olmos , que hoy se llama del Corazón de MarÃa, constituye uno de los espacios esenciales del barroco cordobés.
La fachada se divide en tres sectores decrecientes que rematan en hastial y se corresponden con las tres naves del templo.Su esquema es claramente prebarroco. Inicia un esbozo de fachada retablo que tiene paralelos tanto en el arte italiano como en el de la América española. En el tramo central se abren tres huecos adintelados sobre los que hay hornacinas con esculturas: San Juan de Mata y San Felix de Valois a los lados, y el grupo del Angel que presenta los cautivos a la SantÃsima Trinidad, al centro. El piñón se remata con figuras de Nuestra Señora de Gracia, San Rafael y San Miguel.
Los tramos laterales de la fachada tienen en su base las puertas que comunican con la zona conventual. Son adinteladas y recuadradas por un marco almohadillado de tradición manierista. En sus frontones partidos se alojan hornacinas con esculturas de Santa Inés y Santa Catalina. La parte superior se decora con ventanas rectangulares, cegadas las del lado derecho.
El templo es de una nave central y otras dos laterales convertidas en capillas. Tiene crucero de brazos poco profundos y cabecera plana. Se cubre con cañón con lunetos y fajones que dividen la nave en cinco tramos. El coro está en alto a los pies, apoyado también en bóveda de cañón con lunetos. El centro de la cruz recibe bóveda semiesférica sobre pechinas.
En el primer cuarto del siglo XVII se reformó el interior cubriendo de yeserÃas las pilastras, el cañón y la media naranja. La cúpula se decoró con recuadros que representan a Salomón, Ezequiel, Nathán, San JoaquÃn, Abraham, Isaac, Jacob y David. En las pechinas lucen los escudos de los patronos, duques de Almodóvar. El resto de los techos se adornó igualmente con pinturas murales y frases laudatorias.
En 1668, se realizó una talla muy hermosa de la Inmaculada de Pedro Roldán, una de las piezas señeras de la escuela sevillana que se conservan en Córdoba. Su forma es notablemente suelta de talla y estilizada de altura. Hacia 1700 se fechan los lienzos repartidos por el templo que componen una serie con escenas de la vida de fray Juan Bautista de la Concepción.
El retablo mayor procede del Convento de Jesús Crucificado y fue adaptado a este lugar. Cuatro columnas salomónicas dividen el cuerpo de la máquina en tres calles con hornacinas para esculturas. San Juan de Mata y San Félix de Valois, en el primer cuerpo, son del XVIII; lo mismo las de las tallas de Santo Domingo y Santa Catalina del ático. El relieve central de la Virgen con la SantÃsima Trinidad es obra de Antonio Castillo Ariza, hacia 1955. En la hornacina superior del retablo se ve la imagen de vestir de Nuestra Señora de la Luz, que es del siglo XVII, como el crucificado del manifestador. El Cristo que remata el retablo, finalmente, es también del XVIII.
Al Setecientos pertenecen las grandes capillas de la iglesia al lado derecho. En una de ellas se venera la imagen mejicana del Santo Cristo de Gracia, procedente de Puebla de los Angeles, que fue donada en 1618 por Francisca de la Cruz. Está realizada en pasta de caña.
El retablo es obra barroca de mediados del XVIII. Tiene tres calles y en la central se abre el camarÃn, que es de planta cuadrada y cubierto por semiesfera. Aloja la imagen del Crucificado además de las de Nuestra Señora de los Dolores y Misericordia, San Juan Evangelista y Santa MarÃa Magdalena, todas de taller valenciano de comienzos del siglo XX. En el muro de la capilla cuelga un lienzo interesante, fechado en 1613.
La otra capilla importante se abre a la derecha del crucero y está dedicada a Nuestro Padre de Jesús Nazareno Rescatado. Se construyó en el primer tercio del siglo XVIII. Es de planta octogonal y va cubierta por cúpula con linterna sobre pechinas. Una escalinata doble lleva al camarÃn, de planta cuadrada y bóveda baÃda.
En el camarÃn preside la venerada imagen de Jesús Rescatado, titular de su hermandad de penitencia, que fue realizado en 1713 por Fernando DÃaz de Pacheco. Se inspira en modelos sevillanos de la época, fuertemente signados por la tradición monteñesina. En la misma capilla recibe culto MarÃa SantÃsima de la Amargura, tallada por José Callejón en 1942.
Los retablos que adornan las capillas del lado izquierdo de la nave son del primer cuarto del siglo XVIII; presentan hornacina para escultura flanquadas por columnas salomónicas.
En el coro se halla un retablo barroco de mamposterÃa, labrado en la misma época que el anterior, con columnas salomónicas y frontón curvo. Cabe destacar el inresante órgano del siglo XVIII.






