Conventos de Córdoba
Hay muchos conventos en Córdoba que fueron erigidos en distintos puntos de la ciudad, con varios siglos de posterioridad a la reconquista cristiana. A través de los tiempos, y hasta la exclaustración de 1835, tuvieron gran preponderancia y, en diversas ocasiones, fueron la luminaria y el refugio de las actividades culturales y artÃsticas de la población.Muchos de estos recintos, donde religiosos o religiosas adoptan una existencia comunitaria para cumplir con los preceptos de su Orden, han llegado hasta nosotros. De ellos destacaremos los que merecen singular atención por sus valores históricos y arqueológicos.
Convento del Carmen Calzado, con un excelente claustro y magnÃfica iglesia mudéjar. Lo mejor de este templo es el retablo mayor, pintado por Valdés Leal en el año 1658, acaso la obra más conseguida de este artista.
Convento de San AgustÃn, de dominicos, construido a principios del siglo XIV de cuya época se conserva el ábside de la iglesia, de delicadas nervaduras góticas. En el siglo XVI fue efectuada una reforma amplÃsima, que dio al templo planta de cruz latina y lo decoró en estilo plateresco.
Convento de Santa Isabel, de religiosas franciscanas, fundado en 1491, con un recoleto patio de entrada, ensombrado de largos cipreses. Posee magnÃficos cuadros y reliquias.
Convento de San Cayetano, de carmelitas descalzos, fundado por San Juan de la Cruz en 1580. La iglesia, de estilo grecorromano, está en su totalidad pintada al óleo, con temas de la vida del santo fundador y de Santa Teresa, por el fraile carmelita fray Juan del SantÃsimo Sacramento. Monasterio de Santa Marta, de monjas jerónimas, con delicioso patio. El templo fue construido en 1471, tiene una bellÃsima portada de estilo ojival florido.
También deben ser visitados, entre otros, los conventos del Corpus Christi, de dominicas, por su gracioso patio con ciprés; de los Padres de Gracia, de frailes Trinitarios, fundado en 1607; que guarda apreciables esculturas y santas reliquias; y el de Jesús Crucificado, construido en 1588, por sus amplios patios con capiteles visigodos y árabes y, sobre todo, por los magnÃficos artesonados: el de la nave de la iglesia, que es extraordinario, y el del ábside, bellamente policromado.
Merece especial atención el CONVENTO DE LA MERCED. Actualmente Palacio de la Diputación Provincial; con amplia fachada, en la que se alza la portada de la iglesia, es de estilo barroco cordobés, fechada en 1745.
La parte del antiguo convento posee un patio del mismo estilo, claustrado y de muy bella traza, que en uno de sus laterales tiene el arranque de una bellÃsima escalera, también de este estilo, y considerada como una de las mejores de la ciudad. También conserva un patio interior, de estilo renacimiento.
La iglesia fue casi destruida por un intencionado incendio hace años. TenÃa el destruido altar Mayor notables esculturas de Gómez de Sandoval y en los altares colaterales la Virgen del Socorro y la Beata Mariana de Jesús.
Entre las pinturas de la iglesia de la Merced, destacamos varios cuadros de Cobo de Guzmán, que representan la Vida de San Pedro Nolasco. De las esculturas, merece especial atención un crucificado, joya de la imaginerÃa española del siglo XVI, que afortunadamente se salvó del voraz incendio.
En el antiguo convento de la Merced se hospedó el que luego fuera gran almirante de Castilla, Cristóbal Colón esperando ser recibido por los Reyes Católicos en el alcázar de los Reyes Cristianos.
Las obras de restauración y remodelación para la instalación del Palacio de la Diputación Provincial en el antiguo convento fueron realizadas por el equipo dirigido por el arquitecto cordobés don Rafael de la Hoz y Arerius , y han sido sencillamente extraordinarias, pues se ha seguido fielmente la obra primitiva, devolviendo su carácter a los claustro y patios de la obra de los mercedarios, poniendo al descubierto la belleza del barroco cordobés; llevándose a cabo durante estas obras el descubrimiento de la pila bautismal de la antigua iglesia visigoda de Santa Olalla, que allà tuvo su asentamiento.






