Iglesia de San Miguel (nave central)
Es una de las iglesias que menos transformación ha tenido en su arquitectura. Está orientada según rito de planta rectangular de tres naves y tres ábsides, el central con dos arcos de medio punto en los muros, para dar paso a las capillas absidales, arcos indicados, puramente ornamentales y de descarga; ventanas góticas alargadas, visibles al exterior y tapadas al interior por el retablo que cubre los restos de pinturas. El arco mayor del ábside central, adornado con dientes de sierra.






