Iglesia de San Nicolás
Sus antecedentes se remontan a los años de la reconquista fernandina. Se eligió para ello el emplazamiento de una mezquita ubicada en la Medina o Villa. En los siglos siguientes, especialmente en el XVI y en el XVIII, se incrementó su patrimonio con importantes obras, que han convertido a este templo en uno de los más importantes de la ciudad.La estructura arquitectónica básica de esta iglesia responde a los planteamientos mudéjares vigentes en el periodo; construÃda con sillares de piedra, ocultos hoy en su mayor parte por el revoque que los cubre, en su interior tiene planta casi cuadrada, sin crucero y con tres naves de dos tramos, siendo la central de mayor anchura y altitud; las naves se separan por pilares cuadrangulares con pilastras y medias columnas adosadas donde aspean los arcos formeros.
Por encima de éstos voltean arcos ciegos que casi llegan a la techumbre, constituyendo el caracterÃstico muro armado popularizado por la arquitectura cisterciense; las cubiertas de las naves eran originalmente lignarias. Actualmente sólo se conserva la de la nave derecha, pero cubriendo la sacristÃa; alternan casetones cuadrados y rectangulares, marcando la clave motivos de lacerÃa con mocábares al centro. La cubierta de la nave central es del siglo XVI.
La cabecera es tripartita y plana, con el ábside central precedido por doble tramo rectangular. La cubierta es de crucerÃa apoyada sobre ménsulas voladas ornadas con vegetación, comunicando con los ábsides laterales por medio de arcos apuntados. El arco toral luce moldaduras con puntas de diamantes de perro. Existe un pasadizo o corredor, de finalidad no bien precisada, que discurre entre la cubierta de la ábside y el cuerpo de la nave central.
Sólo la portada que abre a la plazuela de San Nicolás se ajusta a la obra mediaval, pues la principal, situada a los pies, se cegó, quedando como un único vestigio el rosetón central. Está cobijada por un pórtico con arquerÃa apuntada, apeada sobre columnas de acarreo. Una de las arquivoltas que configuran el arco de ingreso luce decoración en punta de diamante. La ornamentación de hojas cuadrifolias de los capiteles y de la lÃnea que imposta ha sido puesta en relación con la que se puede ver en la portada sur de la Catedral de Burgos.






