Parroquia de San Andrés
San Andrés fue una de las iglesias fundadas, tras la conquista de la ciudad en la AjerquÃa, en el lugar en que la tradición sitúa la antigua basÃlica visigoda de San Zoilo.Durante el Quinientos a la estructura medieval se le añadió la torre y en el XVIII se transformó todo el templo. Se amplió con terrenos del cementerio parroquial y se cambió la orientación de la iglesia. En el interior se conserva un interesante patrimonio artÃstico que se ha visto incrementado al incorporársele los bienes de varias ermitas y hospitales antes existentes.
La iglesia primitiva se erigió con el modelo cordobés de planta rectangular de tres naves divididas en tramos por arcos apuntados, sin crucero y con ábsides en la cabecera, el central poligonal, precedido de un espacio rectangular y los laterales planos. La nave central era más alta que las laterales y todas se cubrÃan con techumbre de madera
En abril de 1499 Andrés Fernández concierta con los hermanos de la cofradÃa de las Animas del Purgatorio hacer las pinturas de un retablo, erróneamente identificado con el retablo de Nuestra Señora de la Asunción.
La parroquia vio culmidada su obra arquitectónica durante el mandato de fray MartÃn de Córdoba y Mendoza (1578-1581), momento en que se construyó la torre. Está realizada en piedra y es de planta cuadrangular, con dos cuerpos, destacando en el primero los escudos del obispo Córdoba y Mendoza.
La iglesia de San Andrés vio a lo largo del Seiscientos incrementar su patriminio pictorico con obras de Juan de Peñalosa, Antonio del Castillo y otros autores anónimos.
Al llegar el siglo XVIII, bajo el mecenazgo del Obispo Siuri, se levanto un nuevo templo ya que el antiguo debÃa encontrarse en muy malas condiciones. Ello supuso el cambio de orientación del edificio, que pasó a tener la cabecera en el lado sur, convirtiendo la cabecera, naves y portada principal origininales en los brazos del crucero del nuevo templo y en la capilla sacramental.
La transformación del templón en hastial que cubre todo el desarrollo del edificio. Está dividida en tres calles y la central, más ancha, va coronada por frontón triangular, marcando el desnivel con las laterales por medio de roleos. En el centro destaca la portada principal con quebrada cornisa decorada con el escudo del obispo Siuri y hornacina con la imagen del titular






