Parroquia de San Pedro
La parroquia de San Pedro es una de las iglesias fundadas por Fernando III en 1236 en la AjerquÃa. Su construcción debió comenzarse a finales del siglo XIII, pero esta estructura ha sufrido varios cambios desde el siglo XVI hasta XIX.Las referencias más antiguas de la parroquia datan de 1263, por lo que se ha supuesto que las obras comenzaron en el último cuarto del siglo XIII y se continuaron a lo largo del XIV. Su estructura presenta planta rectangular con tres naves y ábsides poligonales. El central, fechable en el siglo XIV, se cubre con bóvedas de crucerÃa unidas por un espinazo burgalés, decorado con dientes de sierra y al exterior presenta contrafuertes. Estos llevan dos arbotantes, los primeros de la ciudad. Los ábsides laterales, hechos a finales del XIII, muestran bóveda de crucerÃa gótica sobre ménsulas con motivos vegetales de cuarto de esfera. Las naves son de cinco tramos separados por polares compuestos con resaltos en las caras exteriores y medias columnas en las internas. Se cubrÃan con armaduras de madera, pero sólo se conserva la de la nave central bajo las bóvedas de yeserÃa.
El templo conserva dos de las portadas medievales ya que la principal fue modificada en el XVI. Colocadas en los lados del evangelio y de la epÃstola, son simétricas e idénticas en estructura, mostrando elementos tÃpicos de la arquitectura mudéjar cordobesa, relacionándose su estructura con las portadas laterales de San Lorenzo. También se ha conservado parte de la torre; el cuerpo bajo corresponde al siglo XIV y tiene planta cuadrangular y bóveda de crucerÃa gótica cuatripartita. El remate es ya una obra posterior.
En 1542, Hernán Ruiz II construye una nueva portada principal para el templo, pues la existente se hallaba en mal estado. Con esta obra inicia el arquitecto una fase purista patente en el uso del orden jónico. La portada consta de dos cuerpos; el inferior, concebido como arco de triunfo, tiene columnas jónicas adosadas sobre altos podios y una hornacina en el intercomnio. El segundo cuerpo repite el esquema de cuatro soportes pero los trasdosa por un motivo palladiano de arco y dinteles con óculos sobre éstos, constituyendo un grácil enmarque para la imagen de San Pedro. También remodeló los contrafuertes decorándolos con pilastras y remates en forma de urna. Por estos mismos años se edificó la sacristÃa, adosada a la cabecera por el lado derecho. Por su estética se ha relacionado con Hernán Ruiz II. Construida en piedra, tiene planta rectangular dispuesta en dos tramos que se cubren con bóveda baÃda.
Los problemas de cimentación que este templo tuvo desde sus comienzos por la excesiva permeabilidad del terreno se acentuaron con el tiempo y en el siglo XVI hubo que realizar obras de consolidación. Los problemas contiúan a lo largo del siglo XVII, por lo que se hicieron nuevas intervenciones durante el primer tercio del siglo con idea de reforzar los muros y contrarrestar los empujes. De entonces provienen los arcos de medio punto en las naves.
En la segunda mitad del XVII la CofradÃa del SantÃsimo Sacramento funda una capilla, que es la actual del Bautismo.
Durante la primera mitad del Setecientos las techumbres mudéjares de las naves se cubrieron con bóvedas de yeserÃas por arista apoyadas en pinjantes de placas, caracterÃsticos en la arquitectura de la ciudad en este periodo. En 1742 se comienzan las obras de construcción de la capilla del SantÃsimo Sacramento y Santos Mártires. La última intervención importante en el edificio se llevó a cabo en 1864, cuando Pedro Nolasco Meléndez construye el despacho y las oficinas parroquiales, ocultando con ellas la primitiva cabecera.
En el Setecientos las dos cofradÃas del SantÃsimo y de los maártires se fusionan y deciden iniciar la construcción de una nueva capilla, en la que trabajarán los maestros más afanados de la ciudad.
El retablo mayor es una de las máquinas más espléndidas del barroco cordobés, compuesta por banco, dos cuerpos y remate, donde arquitectura, pintura y escultura quedan perfectamente ensambladas.






