Ramón Medina (músico)
Ramón Medina y Ortega nació el 7 de junio de 1891 en Brihuega, pueblo guadalajareño de unos 5.000 habitantes situado en el valle del rÃo Tajuña. Por destino profesional de su padre, a los 10 años de edad se trasladó con su familia a Córdoba, ciudad que harÃa suya. Su primer contacto con la música le viene de su madre, quien tocaba el piano. A los 11 años ingresa en el coro de niños de la catedral, cuyo director era el maestro de capilla Juan Antonio Gómez Navarro, inspirado compositor; sus enseñanzas y las que adquirió después en la Escuela Provincial de Música y en el Centro Filarmónico fueron su principal bagaje musical. Sin embargo, y pese a su enorme afición musical, Ramón Medina nunca ejerció como músico profesional. Tuvo sucesivamente los más variados trabajos, desde la regencia de la droguerÃa en San AgustÃn a diversas labores periodÃsticas en el Diario de Córdoba, para terminar dedicándose a las representaciones de productos farmacéuticos y de perfumerÃa.
Entre las numerosas distinciones y reconocimientos que recibió destacan la Medalla al Mérito de la Ciudad, la encomienda de Alfonso X el Sabio y varios homenajes populares. En 1993, casi treinta años después de su muerte, acaecida el 1 de noviembre de 1964, la ciudad le otorgó por medio de su Ayuntamiento pleno el tÃtulo de Hijo Adoptivo de la ciudad.
Inspiración, gracia, vena melódica, lirismo, buen acoplamiento de letra y música, ausencia de retórica, además de otrso ingredientes, son las caracterÃsticas más sobresalientes de esta música siempre envolvente. Son unas canciones que ofrecen un amplio abanico temático: barrios y lugares tÃpicos, tradiciones, romerÃas, la mujer cordobesa, fervor religioso...en rico mosaico conformado con aires muy nuestros, como el pasodoble, el pasacalle y la seguidilla; también encontramos referencias aflamencadas en bulerÃas, peteneras y hasta en un zorongo, e incluso géneros universales como la marcha y la serenata.
Entre sus obras cabe destacar: Camino del Santuario, Al Cristo de Scala Coeli, Romancillo del almendro, Cordobesita, Las Campanas de la Mezquita, A la mujer cordobesa, Callejita de las Flores, Ya van a la cruz de mayo, Noches de mi Ribera..... y la popularÃsima Serenata a la Mezquita, la cual con Noches de Córdoba, de Cipriano MartÃnez Rücker, y FantasÃa cordobesa, de José Timoteo, bien podrÃan representar esa trilogÃa lÃrica cordobesa por excelencia.






